
Música a escuchar para leer el relato: Requiem for a dream(en el reproductor)
Aerus nació en la aldea de Dumstrang, en la que paso una infancia tranquila como hijo del herrero, aprendiendo la profesión de su padre
Pronto se hizo evidente que el joven Aerus era un niño prodigio, antes siquiera de que aprendiese una palabra mucha gente comentaba que sus ojos parecían tener una extraña compresión de todo cuanto lo rodeaban Era más alto y más fuerte que cualquier niño de su edad y podía vencer al resto de niños d fácilmente en todo tipos de juegos de fuerza física y destreza mental.
Al principio la gente murmuraba que aquella fuerza extraordinaria no era mas que la prueba de la anormalidad del chico ,y que deberían haberlo dejado morir nada mas nació.
Sin embargo fue en la víspera de su veinteavo año cuando quedo demostrada la valía de este joven. De las profundidades del bosque próximo a la comarca apareció una hilera de barbaros salvajes liderado por su despiadado y agresivo jefe Algrum. Aquella horda de salvajes era 10 veces mas grandes que cualquier otra de la que se hubiera pasado por Dumstrang.
Aquella multitud de barbaros iba a saquearlo todo y pocas eran las personas en Dumstrang capaces de hacerles frente. Se lanzaron contra la aldea aullando y rebuznando brutalmente y sus aterrorizados habitantes salieron corriendo ante ellos para salvar la vida .Los barbaros no dieron cuartel, eliminado y degollado a todo hombre, mujer y niño que se interpusiese en su camino.
A pesar de todo Aerus se negó a salir corriendo, todo cuanto había conocido, todo cuanto había querido, iba a ser destruido de un momento a otro. Se fue a la herrería de su padre escondiéndose de los barbaros que veía por el camino. Cuando llego, cogió los dos martillos de la forja y como un huracán se lanzo contra la tribu salvaje profiriendo gritos de guerra y venganza. Los martillos era dos manchas borrosas que se movían al unisonó, destrozando todo aquel se interpusiese en su camino. A los aldeanos presos del pánico al ver aquella figura imbatible que derribaba barbaros, se alentaron y llenos de nuevo de valor empuñaron sus armas, horcas y guadañas, corrieron a unirse al hijo del herrero . Siguiendo al chico se fueron abriendo paso hasta llegar al mismísimo Algrum
Aerus se abalanzó sobre el señor de la guerra barbaro. Blandió el martillo formando un gran arco. Pero el Algrum levanto a tiempo su hacha gigante y detuvo el golpe. Sin embargo la fuerza del golpe fue tal que la hoja del hacha se quebró y parte del martillo se desprendió de la mano de Aerus. Sin dejarse impresionar Algrum soltó un suspiro y arremetió con los restos del arma. Aerus trato de esquivarla , pero no fue lo suficientemente veloz y el metal oxidado le abrió un corte en el pecho que lo envió dando tumbos hacia atrás. El barbaro dejo entrever una sonrisa triunfal mostrandos sus dientes amarillentos y podridos blandiendo lo que le quedaba de arma para dar el golpe de gracia, pero entonces en el ultimo momento Aerus levanto el martillo que le quedaba y se produjo un choque descomunal al topar la hoja del hacha con el martillo de metal.
Tras el choque la titánica fuerza del Jefe bárbaro obligo a Aerus a hincar la rodilla en la tierra, pero de forma totalmente increíble consiguió aguantar el empuje. Las asquerosa facción de Algrum rodeadas de cara no dejaba de mostrar su asombro a la vez que seguía presionando sobre el muchacho herido. Superando todas las expectativas Aerus empezó a levantarse y a temblar por el esfuerzo mientras seguia empujando hacia arriba el hacha del barbaro, hasta que finalmente logro ponerse en pie. Aerus le pego una patada en la espinilla que obligo al bárbaro a agacharse por el dolor, momento en que aprovecho el joven para empujarlo y mandarle dando tumbos hacia atrás , antes de que el peligroso bárbaro pudiera volver a levantarse Aerus arrojo el martillo que le quedaba, con una fuerza impresionante impactando directamente contra la cabeza de Algrum
Al morir su líder, los barbaros huyeron de manera desordenada . Los aldeanos llenos de jubilo entonaron alegres canciones por Aerus lo que no sabían es que su líder yacía derrotado por el cansancio en el campo de batalla
Aerus nació en la aldea de Dumstrang, en la que paso una infancia tranquila como hijo del herrero, aprendiendo la profesión de su padre
Pronto se hizo evidente que el joven Aerus era un niño prodigio, antes siquiera de que aprendiese una palabra mucha gente comentaba que sus ojos parecían tener una extraña compresión de todo cuanto lo rodeaban Era más alto y más fuerte que cualquier niño de su edad y podía vencer al resto de niños d fácilmente en todo tipos de juegos de fuerza física y destreza mental.
Al principio la gente murmuraba que aquella fuerza extraordinaria no era mas que la prueba de la anormalidad del chico ,y que deberían haberlo dejado morir nada mas nació.
Sin embargo fue en la víspera de su veinteavo año cuando quedo demostrada la valía de este joven. De las profundidades del bosque próximo a la comarca apareció una hilera de barbaros salvajes liderado por su despiadado y agresivo jefe Algrum. Aquella horda de salvajes era 10 veces mas grandes que cualquier otra de la que se hubiera pasado por Dumstrang.
Aquella multitud de barbaros iba a saquearlo todo y pocas eran las personas en Dumstrang capaces de hacerles frente. Se lanzaron contra la aldea aullando y rebuznando brutalmente y sus aterrorizados habitantes salieron corriendo ante ellos para salvar la vida .Los barbaros no dieron cuartel, eliminado y degollado a todo hombre, mujer y niño que se interpusiese en su camino.
A pesar de todo Aerus se negó a salir corriendo, todo cuanto había conocido, todo cuanto había querido, iba a ser destruido de un momento a otro. Se fue a la herrería de su padre escondiéndose de los barbaros que veía por el camino. Cuando llego, cogió los dos martillos de la forja y como un huracán se lanzo contra la tribu salvaje profiriendo gritos de guerra y venganza. Los martillos era dos manchas borrosas que se movían al unisonó, destrozando todo aquel se interpusiese en su camino. A los aldeanos presos del pánico al ver aquella figura imbatible que derribaba barbaros, se alentaron y llenos de nuevo de valor empuñaron sus armas, horcas y guadañas, corrieron a unirse al hijo del herrero . Siguiendo al chico se fueron abriendo paso hasta llegar al mismísimo Algrum
Aerus se abalanzó sobre el señor de la guerra barbaro. Blandió el martillo formando un gran arco. Pero el Algrum levanto a tiempo su hacha gigante y detuvo el golpe. Sin embargo la fuerza del golpe fue tal que la hoja del hacha se quebró y parte del martillo se desprendió de la mano de Aerus. Sin dejarse impresionar Algrum soltó un suspiro y arremetió con los restos del arma. Aerus trato de esquivarla , pero no fue lo suficientemente veloz y el metal oxidado le abrió un corte en el pecho que lo envió dando tumbos hacia atrás. El barbaro dejo entrever una sonrisa triunfal mostrandos sus dientes amarillentos y podridos blandiendo lo que le quedaba de arma para dar el golpe de gracia, pero entonces en el ultimo momento Aerus levanto el martillo que le quedaba y se produjo un choque descomunal al topar la hoja del hacha con el martillo de metal.
Tras el choque la titánica fuerza del Jefe bárbaro obligo a Aerus a hincar la rodilla en la tierra, pero de forma totalmente increíble consiguió aguantar el empuje. Las asquerosa facción de Algrum rodeadas de cara no dejaba de mostrar su asombro a la vez que seguía presionando sobre el muchacho herido. Superando todas las expectativas Aerus empezó a levantarse y a temblar por el esfuerzo mientras seguia empujando hacia arriba el hacha del barbaro, hasta que finalmente logro ponerse en pie. Aerus le pego una patada en la espinilla que obligo al bárbaro a agacharse por el dolor, momento en que aprovecho el joven para empujarlo y mandarle dando tumbos hacia atrás , antes de que el peligroso bárbaro pudiera volver a levantarse Aerus arrojo el martillo que le quedaba, con una fuerza impresionante impactando directamente contra la cabeza de Algrum
Al morir su líder, los barbaros huyeron de manera desordenada . Los aldeanos llenos de jubilo entonaron alegres canciones por Aerus lo que no sabían es que su líder yacía derrotado por el cansancio en el campo de batalla

